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13.- Sant Celoni - Mosqueroles - La costa del Montseny
Pocos pero bien avenidos
La cosa pintaba mal, ivamos a ser 4 en esta salida. Cada vez
somos menos. Aun asi sin perder la ilusion me dirigi al punto
de salida.
Al rato llego Paco.
Oh! Oh!...
Viene solo. Y Joseba tampoco aparece.
Y Paco me lo confirma, parece que vamos a ser dos.
Me da a elegir entre Montnegre y Montseny. Y sabido mi pique
personal con el Montnegre elijo Montseny,
¿Eleccion acertada?. Pues va a ser que no.
Se podria decir que esta es la ruta del Bufff!!!. Me pase gran
parte del camino bufando. xDD
Mosqueroles
Para calentar las piernas un Mosqueroles que siempre viene
bien. Por segunda semana consecutiva venci ambas rampas.
Botellon al finalizar la primera. Donde Paco me pregunta.
-¿Vas con plato pequeño?.
-Vaya. -Le contesto.- Y piñon grande.
-Ah! pues yo esta la subo con el mediano.- Me dice tan fresco.
Suerte que tengo una moral de hierro... Algo oxidada pero de
hierro al fin y alcabo.
El tramo despues de las rampas es cansino de necesidad, aunque
cuando vas llegando al final estas inmunizado a tanto pedal y
ya casi que da lo mismo.
Parada en los bancos de entrada a Mosqueroles, donde Paco
repone fuerzas con una barrita.
Entramos al pueblo por una rampa chachipiruli. Como se ve
corta la subo de pie, sin problemas. Paco la sube sentado y
parece que ha sufrido un poco mas que yo.
Tomamos una calle o algo parecido, me cuesta rodar un monton y
me bajo de la bici a ver si he pinchado. Va ser que no. Es el
jodido asfalto que se agarra cosa mala. Lo noto sobre todo al
salir a una pista de arena donde el pedaleo se hace mas
liguero.
Aunque me iva a durar poco.
Ascenso
Es una pista que sin subir mucho siempre va hacia arriba y
para hacerla mas amena esta repleta de baches, piedras,
raices, ramas y cualquier cosa imaginable que pueda haber en
el piso de una pista para empeorar el pedaleo. Por lo menos no
hay coches.
-Cuidado coche!!!.- Grito a Paco.
-¿Coche donde?- Me responde.
-¿No lo oyes?.
-Eso es un avion.
-Pues con mas razon.
A los dos kilometros he de parar a beber, mear y recuperar el
aliento. Una charlita de hattrick nos entretiene en estas.
El resto es algo mas durillo, pero despues del descanso
subimos bastante bien, aunque resplando y bufando (Sobretodo
yo.). Llegamos a una pista asfaltada y cortada a los coches.
Paco me explica el porque, se ha caido parte de la carretera
por el barranco. Que ilucion. ¿Verdad?. Eso siempre da
confianza.
-Ahora es un sube y baja.- Me dice Paco.
Asi que empezamos el sube, que por cierto es bastante largo y
con los asfaltos que ponen a esas alturas se hace mas duro
todavia. Aunque el porcentaje tampoco es grande.
Y por fin llegamos al baja, que por no se que regla universal
siempre suele ser mas corto que el sube. Al final de este, hay
unas barreras de hormigon que impiden el paso a los coches por
si no habian visto la señal.
Aqui sigue bajando, pero vamos con mas cuidado por si se corta
de golpe el camino.
Llegamos al desprendimiento y la verdad es que "acongoja". Y
para hacerlo mas divertido vuelve a subir, la carretera medio
caida a un lado, como mordida por un gigante y dale que te
pego a los pedales mirando de reojo el barranco no sea que
quieran mas carretera alla abajo.
La subida es dura, en parte por el asfalto, el porcentaje
tambien ayuda lo suyo y para colofon es largaaaaaaaa del
cagarse. Nos cruzamos con unos ¿Campistas? ¿Colonizadores?...
Bueno... Eso... Que nos miran con cara de ¿Donde vais
pringaos? No sabeis lo que os espera.
Ya casi estamos arriba
Por fin llegamos al fin del asfalto y sobre todo de la subida
de las narices. Llaneamos unos pocos cientos de metros y
llegamos a un restaurante/casa de colonias. Lo cruzamos y
salimos por una subidita hormigonada a mala leche, por suerte
corta.
Entramos en una pista de tierra que empieza llaneando, pero
como todos los caminos que pueda elegir Paco rapidamente
volvemos a mirar al cielo. Empieza muy suave y va alternando
con llaneos ocasionales, poco a poco las subidas son un poco
mas duras y algo mas largas y los llaneos mas ocasionales si
cabe.
Despues de adelantarnos un coche que levanto mas polvo que una
tormenta de arena en el sahara, que por raro que parezca nos
adelanto bajando, volvemos a una subidita. Entre el cansancio
acumulado y la falta de aliento para poder hablar me
entretengo pensando en el reporte y cuando vuelvo a la
realidad me doy cuenta que voy matao.
Me bajo de la bici, Paco continua unos doscientos metros mas y
se para, llego a su lado.
-Aqui ya empezamos a bajar.- Me dice.
-Coño. Si lo se sigo. Hasta aqui hubiera llegado.- Pense.
Y exactamente empezamos a bajar y llegamos a un restaurante.
Perdon Paco por no acordarme de los nombres, pero tenia el
cerebro ocupado en no olvidarme de respirar y mantener las
piernas unidas para que no se me deshacieran.
Descenso
Antes de iniciar el descenso por la carretera llamo a Manolo
para que nos pidan unas sandis en Can Dolça. Pero tiene el
telefono parado.
Asi que llamo a Charli y tres cuartos de lo mismo.
-Bajamos y los llamamos alli.-Le digo a Paco.
Eran poco mas de las 11 y media de la mañana.
El descenso por el asfalto es una caña, la sensacion de
velocidad... Bueno la sensacion y la velocidad real son muy
altas. Todos conoceis el tramo de bajada de Mosqueroles, pues
este aun teniendo algunas curvas mas lentas sigue siendo muy
rapido.
Al empezar pense que Paco bajaria muy rapido, pero me lo comia
todo el rato y tenia que frenar mucho, sobretodo cuando venian
coches de frente. El peso y el ir detras supongo que tambien
ayuda, ya que en algunos tramos en que Paco se volcaba en el
manillar y daba pedales, yo parecia uno de los de verano azul.
Tieso como una vela en la bicicleta y zigzagueando, aun asi
tenia que frenar alguna vez para no comermelo.
Pues eso, una gozada, y duro un buen rato.
En el cruce de la pista de Mosqueroles volvimos a entrar por
ella, pero en vez de volver por donde habiamos subido, fuimos
por la hermita.
En este terreno mucho mas accidentado, lleno de piedras y
baches Paco se adelanto enseguida y poco a poco me fui
descolgando. Nos cruzamos con el dueño de la tienda Donda
Bikes que venia con los chavales del Club Ciclista Sant
Celoni.
Al final esta pista llanea y tiene algunos repechos suaves que
con un poco de pedaleo y el impulso de la bajada se hacen sin
problemas con plato grande. Y asi llegamos a la dreçera de
Palau, tambien muy facil como todos sabeis aunque repleta de
caminantes y algunos ciclistas que obligaban a reducir la
marcha y pedir paso.
Final
Como mandan los canones paramos en Can Dolça y cayeron unas
sandis que entraban de lujo.
Manolo seguia con el mobil apagado y Charli se acababa de
levantar y prefirio su cafe con leche a una cervecita y
nuestra compañia.
Y asi terminamos con las piernas doloridas despues de la
parada y cada uno caminito de su casa.
Datos de la salida
Kilometros recorridos: 31.91
Tiempo empleado: 2:16:17
Velocidad media: 14.05
Velocidad maxima: 53.24
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